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Entrevista a María José Prados

Las regulaciones en materia de gestión de paisaje y en particular, de paisajes de calidad, continúa siendo un punto pendiente en la agenda legislativa estatal”

Siguiendo la línea editorial de 2020 sobre desafíos por el clima, este mes de junio lo dedicamos a un desafío social: la aceptación del impacto de las energías renovables en el paisaje. La catedrática en Geografía e Historia y experta en paisajes de las energías renovables, María José Prados, ha charlado con nosotros sobre este desafío.

¿Qué significa la expresión Not in my backyard y cuál es su origen?

Puede decirse que la expresión Not in my backyard es un modismo que se ha vinculado al rechazo que una parte de la población muestra ante las instalaciones de energías renovables. Es común encontrarla en trabajos científicos que analizan el impacto de instalaciones de energía eólica como fórmula para identificar la oposición de la población debido al ruido, destellos de luz, barreras visuales, afecciones sobre las aves, etc.

Paradójicamente, los implicados no están en contra de la energía verde o incluso se declaran ambientalistas, pero rechazan las afecciones de estas instalaciones.

El origen de esta expresión creo recordar que proviene de la Guerra Fría. Los Estados Unidos intervenían en asuntos políticos internos de países en América del Sur o el caribe (por ejemplo, en Cuba o Chile) porque querían controlar lo que sucedía en su patio trasero: por extensión, el continente a partir de la frontera con México.

Es ampliamente conocido por la mayor parte de la opinión pública que las renovables son pieza clave para la transición energética y que por tanto tendrán una presencia muy importante en nuestros paisajes futuros, ¿en qué medida espera que esto sea un reto a nivel global?

En la medida que es una solución viable ante la escasez, inestabilidad y precio de los combustibles fósiles; en la medida en que algunos de los recursos energéticos renovables son ubicuos; en la medida en que los desarrollos tecnológicos han demostrado ser capaces de su optimización; y porque existe el convencimiento extendido de que es una solución limpia que llegará a ser asequible a todos.

Desde el punto de vista de la geografía, ¿cómo podemos minimizar la afección de las energías renovables en el paisaje para facilitar su aceptación en la sociedad?

A través de herramientas de innovación social y de la participación en los procesos de planificación de proyectos de energías renovable que propicien el desarrollo de los paisajes de las energías renovables como resultados de una solución negociada. La negociación a la hora de decidir la ubicación y cómo será la instalación son esenciales para lograr minimizar posibles afecciones.

¿Cómo son las normativas vigentes en España sobre renovables y su impacto en el paisaje en relación con otros países de nuestro entorno?

España ha seguido de cerca los dictados de la Unión Europea en relación con el desarrollo de las energías renovables, aunque su alcance se ha visto seriamente condicionado por la crisis económica de 2008 y las mayorías parlamentarias. A pesar de la sintonía de las empresas y otros actores con la hoja de ruta de la UE, algunas decisiones legislativas supusieron un freno al desarrollo de las energías renovables. Una década más tarde se ha revertido el proceso y se puede afirmar que España ha retomado el camino correcto para lograr que la implicación política vaya de la mano de un conjunto de medidas que logren a su vez la implicación de la sociedad. Y por citar ejemplos cercanos, estamos avanzando en paralelo a países como Portugal.

En lo relativo a su impacto en el paisaje es justo reconocer que las situaciones discrepan. Las regulaciones en materia de gestión de paisaje y en particular, de paisajes de calidad, continúa siendo un punto pendiente en la agenda legislativa estatal y de una buena parte de las Comunidades Autónomas. Lo cual no es óbice para que desde el ámbito científico se investigue tanto las razones de este letargo como en la relación de estos nuevos paisajes con la población.

 

Referencias

Barral Muñoz A., Prados Velasco, M. J. y Hurtado Rodríguez C. (2020): Evolución de la erosión estimada USLE y procesos de naturbanización en el entorno de los parques nacionales de Doñana y Sierra Nevada (España). Cuadernos Geográficos nº 59 – 1, pp. 196 – 223.

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María José Prados

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María José es Catedrática de Geografía de la Universidad de Sevilla. A lo largo de su carrera ha colaborado con la FAO, CONACYT y CONICYT (Consejos Nacionales de Ciencia y Tecnología de Méjico y Chile), con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo y con la Agencia de Investigación Europea, REA.